[vc_row][vc_column][vc_column_text]Cinco sencillos hábitos que realmente pueden significar un cambio en tu vida. Sí, es así de sencillo empezar a vivir mejor. Allá vamos…
Medita
Que sea lo primero que haces por las mañanas. Cierra los ojos, respira profundamente y pon la atención en tu respiración. Cada vez que venga un pensamiento, sentimiento o sensación física, obsérvala y déjala ir, volviendo otra vez a la respiración.
Empieza el día conectándote contigo misma, porque de lo contrario vas a entrar en tus rutinas, en el modo automático y te vas a olvidar de ti, de escucharte, de ver qué necesitas, de habitar tu cuerpo, de conectar con tu respiración…
Con 10 minutos puede ser suficiente.
Escribe
Es una muy buena forma de autoconocerte, poner orden en tus emociones y pensamientos, tomar conciencia de lo que te pasa.
Hay una fórmula que me gusta y es la siguiente: escribe situaciones en las que te hayas sentido mal y detalla lo que has pensado, lo que has sentido y lo que has hecho.
Es una forma de mantenerte conectada contigo.
Auto-refuérzate
Acostúmbrate a felicitarte cuando hagas algo bien, aunque sean pequeñas cosas. Puedes decirte cosas como “qué bien lo he hecho”, “lo he conseguido”, “veo que puedo hacerlo”…
Cuando te acostumbres a hacerlo te saldrá solo, pero mientras tanto puedes revisar antes de acostarte qué cosas has hecho bien y te has olvidado de felicitarte.
El reconocimiento más importante es el tuyo propio y si consigues dártelo, quizás ya no necesites tanto buscarlo fuera.
Si te acostumbras a felicitarte por las cosas que haces bien vas a cambiar radicalmente tu relación contigo misma. Es un buen hábito para mejorar tu autoestima.
Conecta con el placer
Podemos hacer las cosas desde muchos lugares. No es lo mismo ir a una fiesta porque me apetece que ir por no quedar mal con la persona que nos ha invitado.
Con este ejemplo te quiero decir que es muy importante “desde dónde” hacemos las cosas. ¿Es desde el amor o desde el miedo? En el ejemplo anterior, si vamos por compromiso estaríamos actuando por miedo (al rechazo, a quedar mal…).
Siempre es mejor que hagamos las cosas intentando conectar con el disfrute.
Y tú me dirás “pero hay cosas que son un coñazo”, pues sí, pero yo creo que el disfrute es una actitud y siempre hay algo que podemos disfrutar.
Pon la intención en disfrutar el proceso y no solo en conseguir la meta, pues en ese caso nos estaremos perdiendo nuestra propia vida.
Intenta disfrutar de todo lo que hagas.
Agradece
Escribe todos los días diez cosas por las que te sientes agradecida.
Pueden ser cosas grandes o pequeños detalles, pueden ser partes de tu cuerpo, personas… lo que sea, pero agradece. Conéctate con esta energía que es el agradecimiento.
Al agradecer te vas a dar cuenta de las cosas que realmente son importantes para ti.
Así que de cara al 2018 puedes empezar con alguno… o con todos 🙂
Un abrazo.
Ángeles Sánchez.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]





